En el casco histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad desde 1999, emerge el templo catedralicio de La Laguna. Tiene su origen en el siglo XVI tras su edificación como iglesia de Los Remedios y es en 1819 cuando se erige como Sede Catedral. A principios del siglo XX fue reconstruida por completo hasta llegar a su estado actual.

Los Remedios comienza a erigirse en la segunda década del XVI, por disposición del Adelantado y el Cabildo de la Isla, en un solar céntrico, conforme a las disposiciones urbanísticas del momento. Su fábrica fue azarosa, marcada por largos procesos constructivos y ruinas esporádicas.

A principios del siglo XIX Cristóbal Bencomo, confesor del rey Fernando VII, promueve la reconstrucción de un nuevo templo. Utiliza los planos de la Catedral de Pamplona como referente, y Juan Nepomuceno Verdugo y Pedro Díaz proyectan un nuevo edificio, que comienza a levantarse en 1813. Resultado de ello, es la fachada que actualmente vemos, y que data de 1820. Por entonces se producía la segregación de las cuatro islas occidentales del Obispado de Canarias, y La Laguna recibía la Bula de Pío VII, para la fundación de la Diócesis Nivariense el 1 de febrero de 1818. Es el momento en que la parroquia de los Remedios se eleva al rango de Catedral.

Entre 1820 y 1897 la Iglesia Catedral sufrirá ensanches, reformas y consolidaciones, hasta que el agrietamiento de sus pilares provoca la declaración de ruina y debe cerrarse al culto. Se opta por edificar un nuevo templo, que se construye entre 1904 y 1915, con planos del ingeniero José Rodrigo de Vallabriga, y dónde sólo se rescata del anterior su fachada. El aspecto interior, con las altas bóvedas de crucería, es lo más vistoso; al igual que el deambulatorio.

La Iglesia Catedral de San Cristóbal de La Laguna fue declarada Monumento Histórico Artístico de carácter nacional, el 5 de octubre de 1983. El 24 de mayo de 2007 se producía la desafección de la bóveda, la cúpula y la cabeza de los pilares, condición imprescindible para proceder al actual proceso de restauración del edificio