Esta casa fue levantada por la familia Mustelier, de origen francés, en 1739. Se trata de un magnífico ejemplo de arquitectura doméstica del siglo XVIII, en el que destaca su portada central adintelada y rematada por un peculiar frontón mixtilíneo que encierra dos inscripciones. La inscripción “I.H.S. 1739” representa el símbolo o monograma de Jesucristo acompañado del año de fabricación de la casa, y el de “Ave María S.P.C.”, significa “sin pecado concebida”.

A ambos lados, en la segunda planta, destacan las tradicionales ventanas de guillotina que aportan simetría al conjunto.