Construida a mediados del siglo XVIII por el militar Matías Franco de Castilla, responde al prototipo de arquitectura tradicional doméstica de dicha centuria. Sobre la portada barroca de piedra labrada, con las armas del apellido familiar, destaca el interesante medio relieve de mármol con marco de madera, que representa a la Virgen entre San Juan Evangelista y San Judas Tadeo.

En 1970 sufre un incendio, y en 2009 es rehabilitada para, entre otras actuaciones de restauración y conservación, recuperar las proporciones del antiguo patio.