Solar histórico en el que se levanta el primer edificio de gobierno de la Isla de Tenerife, el Cabildo. Actualmente se erige un inmueble que ha visto cambiada su estructura original, y dónde lo más llamativo resulta ser su fachada. El antiguo balcón desde dónde se hacían las proclamaciones y pregones se modificó cuando en 1822 el arquitecto Juan Nepomuceno Verdugo Da-Pelo hacía la reforma, y le daba ese acabado de estilo neoclásico y lo revestía de cantería azul. Su remate nos indica que fue “reinando don Fernando VII”.

En su interior, una amplia escalera conduce a la antesala del salón de sesiones. Sus paredes están cubiertas con unas pinturas murales realizadas en 1764 por Carlos Da Acosta, y que representan escenas de la Conquista de la Isla: la aparición de la Virgen de Candelaria a los guanches, la rendición de los Menceyes guanches ante Alonso Fernández de Lugo, y la presentación de los mismos ante la Corte de los Reyes Católicos. Dicha escalera se cubre con una techumbre de planta octogonal, de estilo portugués en su decoración floral.

Los Salones Nobles se levantaron en 1860-1866, con planos de Manuel de Oraá y Arocha; fueron reformados en 1934, y también en 1963, cuando se termina la cubierta plana de madera, especialmente decorada.